El pueblo conocido como el ‘ojo derecho de Granada’ que fue un importante enclave del Reino nazarí y tiene un castillo del siglo IX

Publicado por M.M.M en

El pueblo conocido como el ‘ojo derecho de Granada’ que fue un importante enclave del Reino nazarí y tiene un castillo del siglo IX

La localidad cuenta con un rico patrimonio encabezado por su impresionante fortaleza que fue una de las últimas en caer durante la reconquista

A los pies de la Sierra de Parrapanda, en un entorno natural inmejorable, se alza una de las localidades más especiales de Granada. Esta se caracteriza por un terreno marcado por la diversidad de sus relieves, que van desde la vega hasta la montaña, ofreciendo a sus visitantes un abanico de paisajes donde predominan los olivares, cerealeras y las zonas de monte bajo. Esto es lo que se conoce como la comarca del Poniente Granadino, una región que gracias a todos sus encantos cada vez se ha hecho más popular entre los viajeros.

El pueblo que nos trae hoy aquí es Íllora, una villa que llegó a ser uno de los emplazamientos más importantes del Reino nazarí de Granada. Esto lo demuestra su imponente fortaleza, la cual es uno de los principales monumentos y bajo la cual ha recibido el sobrenombre de ‘el ojo derecho de Granada’. A esto hay que sumar un rico patrimonio histórico y cultural que se puede descubrir a través de sus calles, así como atractivos naturales como la Peña de los Gitanos.

Bajo el nombre de Illurco, la villa estuvo poblada desde la Edad Antigua por suevos, visigodos y más tarde por los árabes. Con ellos, Íllora vive un periodo de esplendor al convertirse en un enclave fundamental para la protección de al-Ándalus. Sin embargo, en el año 1486 los Reyes Católicos consiguen tomar la localidad. Esto supuso la caída de uno de los últimos bastiones del Reino Nazarí, y no fue una conquista cualquiera, pues supuso un gran reto para los cristianos debido a la situación y fortificación que le brindaba su castillo.

Este es uno de los principales monumentos de la región y uno de los mejores testigos de la historia del pueblo. La construcción, de carácter califal, data de entre los siglos IX y X y a día de hoy, a pesar de estar en ruinas, sigue mostrando esa apariencia imponente y militar. Está compuesto por tres recintos bien definidos: la villa, la alcazaba y el arrabal, de los que se conserva gran parte de las murallas. Así, en la cima del peñón, en la parte más alta, se erige imponente la alcazaba, la cual alberga en su interior dos aljibes que, resistiendo el paso del tiempo, aún se conservan.

Rodeando la alcazaba, una robusta muralla se extiende, fortificada por cinco torres que añaden a la monumentalidad del conjunto, ejemplificando la importancia defensiva de la estructura. Igualmente, a los pies de esta fortaleza, extendiéndose por la vertiente suroeste del peñón, se encuentra el arrabal. Con una configuración casi triangular, esta área complementaba la función defensiva de la alcazaba, formando parte integral del sistema de fortificaciones. Hoy en día, se preserva un segmento de la muralla, que cuenta con tres torres semicirculares.

Más allá de la fortaleza, la localidad cuenta con otros monumentos que son de gran interés. Así, un paseo por sus calles permite conocer la iglesia de la Encarnación, una joya arquitectónica del siglo XVI que presenta un estilo de lo más peculiar, pues en sus trazados se puede apreciar una evidente transición del gótico al renacimiento. A su vez, otro espacio imperdible es la plaza de San Rogelio, centro neurálgico de Íllora y donde se encuentra la iglesia parroquial y el antiguo ayuntamiento, donde se ubica un museo dedicado a la historia local.

A su vez, las principales arterias del pueblo: las calles Real, de la Cárcel, la cuesta del Pilar Alto, permiten descubrir numerosas casonas, así como el actual ayuntamiento, el cual se ubica en el convento franciscano de la orden de San Pedro Alcántara. Por su parte, otro punto de interés es la Fuente del Rey, una construcción de época romana que aún sigue en uso y es parte esencial del sistema de irrigación del área. También son destacables sus celebraciones y fiestas, entre ellas la Semana Santa y la Feria de San Rogelio, que son expresiones vivas de la tradición y cultura locales.

Cómo llegar

Desde Granada, el viaje es de alrededor de 40 minutos por la carretera GR-30. Por su parte, desde Málaga, el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 45 minutos por la vía A-45.

Categorías: Turismo

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